Los abordajes y las colisiones son siempre peligrosos. La prevención, mediante el estricto cumplimiento del Reglamento para prevenir los abordajes de 1972 es la mejor medida para evitarlos. Recuerde las reglas específicas para embarcaciones a vela y para las menores de 20 metros de eslora.

Para prevenir los abordajes

  • Navegando, mantenga una vigilancia (auditiva y visual).

  • Ice un reflector de radar.

  • Utilice el VHF para alertar al buque que navega rumbo de colisión.

  • Encienda las luces desde el ocaso hasta el orto y en circunstancias meteorológicas adversas o de escasa visibilidad.

  • Ilumine la vela o el puente con un proyector.

  • Si navega a vela y existe amenaza de abordaje, ponga en marcha el motor.

  • Compruebe los ángulos muertos de visión producidos por las velas (foque y spy).

  • Mantenga siempre a una persona en el puente o bañera.

  • De noche, identifique al otro buque por sus luces.

  • Observe en el compás al otro buque. Si la demora permanece constante, y disminuye la distancia, existe riesgo de colisión.
  • Confiar en que hemos sido vistos es inaceptable. Tenga presente que un buque de gran tamaño maniobra con lentitud y necesita mucho espacio para alterar su rumbo.
En caso de abordaje, y de quedar las embarcaciones unidas, evalúe los daños y las medidas correctoras que puede emprender antes de iniciar la separación. Si la avería fuera irrecuperable o su reparación o atenuación "in situ" resultara muy laboriosa inicie, previamente, los preparativos para el abandono.

En caso de vía de agua, ponga en funcionamiento el sistema de achique. Disminuya, en lo posible, la entrada de agua, mediante el taponamiento o variando el asiento o el adrizamiento, trasladando pesos o a la tripulación, para disminuir la presión y entrada de agua.

Preste toda la ayuda que pueda a la otra embarcación.

Esta es una información del Ministerio de Fomento de España.